Podemos encontrar diferentes teorías que pretenden explicar los efectos erosivos que están sufriendo los sistemas litorales arenosos, playas, calas y sistemas playa-duna. Dentro de estas teorías podríamos diferenciar tres grandes líneas:
1.- Las que atribuyen la erosión a la subida del nivel del mar, y que afecta de forma desigual a los sistemas litorales arenosos y los ecosistemas asociados. En este sentido algunos autores estiman que los sistemas más afectados por la subida del nivel del mar serán las calas encajadas debido a su confinamiento, mientras que otros autores estiman que la afectación a playas de tipo urbano llevará a su desaparición. En el caso de playas naturales o poco antropizadas, como es el caso de sistemas dunares o deltaicos, éstos también se verán afectados por la subida, pero podrán reajustarse a las nuevas condiciones.
2.- Las que se basan en reajustes de depósitos sedimentarios a lo largo del perfil playa-duna en el periodo Holoceno y que condicionan la erosión o acreción de las playas y sistemas dunares actuales. Algunos autores, como Garau, argumentan que atribuir a la gestión y explotación indiscriminada de las playas los efectos erosivos en la que se encuentran sometidas las playas es un error, ya que las playas, en el caso de las Illes Balears, no presentan vinculación con los sistemas dunares asociados ni con la playa sumergida como sistema integral, y
3.- Las que atribuyen una especial importancia a los efectos erosivos derivados de la falta de gestión y planificación sobre el medio litoral arenoso. Algunos autores estiman que la valoración de los efectos erosivos sobre sistemas litorales arenosos deben pasar por hacer una crítica objetiva de los impactos derivados de la gestión directa e indirecta sobre el sistema. Esta erosión no sólo la encontramos en la zona de influencia directa en el litoral, sino que comienza a las cuencas de drenaje hídrico, generando importantes balances sedimentarios negativos en la zona de playa, o la afectación de la deriva litoral por la construcción de puertos deportivos. De forma más directa en el litoral podemos mencionar la creación de infraestructuras turísticas que favorecen la erosión e incluso desaparición de los hábitats, las gestiones poco adecuadas sobre el sistema litoral arenoso que afecta de forma directa los ecosistemas, las gestiones que afectan a las morfologías asociadas, y la falta de control y regulación del uso público . Todos estos hechos que favorecen la degradación total o parcial de sistemas playa-duna, y por tanto una respuesta regresiva del conjunto del sistema. Aunque estas respuestas pueden alcanzar diferente grado de degradación en la escala espacio-tiempo pueden ser corregidas mediante la aplicación de métodos blandos de gestión que favorecen la recuperación de estadios de naturalidad.

rosión del sistema dunar de cala Mesquida, Mallorca, derivado de la falta de gestión
Algunos estudioas realizados por QU4TRE, consultoria ambiental, han demostrado que la erosión de los sistemas dunares no es solo atribuible a una de las tres teorias explicadas anteriormente, sino que el peso más importante es la planificación y gestión del medio, a diferencia de las postulaciones realizadas por Garau, y demostrando que la aplicación de medidas blandas de gestión, ordenación y planificación pueden revertir las tendencias erosivas a la que estan sometidos muchos de los sistemas litorales.