Somos conscientes de que los cambios en el clima que se están produciendo han afectado a numerosos sistemas físicos y biológicos, y que los riesgos proyectados del cambio climático son muy elevados, por lo que la adaptación a futuras condiciones climáticas es inevitable. Las necesidades de adaptación a corto y largo plazo deben estar enmarcadas en un contexto más amplio del desarrollo geosostenible siendo integradas en las políticas sectoriales. Así, la prontitud con que se realiza una adaptación planificada puede disminuir la vulnerabilidad a los impactos, además de reducir los costes. En esta línea QU4TRE, consultoria ambiental, ha realizado un estudio sobre los posibles impactos de la subida del nivel del mar en sistemas litorales arenosos de la isla de Menorca, ya que se trata de una isla vulnerable al fenómeno.
Las predicciones de variación del nivel medio del mar se hacen a partir de los modelos globales para los diferentes escenarios contemplados en el IPCC, definiendo a lo largo del siglo XXI escenarios y variaciones del nivel del mar, estableciendo un àmplio abanico entre 9 y 88 cm para los próximos 100 años. En el caso de Menorca tomamos el valor de ascenso del nivel medio del mar, considerado entre 2.5 y 10 mm/año y constante para todas las zonas del litoral español, según el IEO año 2006, indicando este dato que la tendencia actual es una subida de 12.5 cm en los próximos 50 años.
En el caso de las playas el efecto más importante será sobre su cota de inundación y se retroceso de la línea de costa. La cota de inundación está determinada por la probabilidad conjunta de la marea astronómica, marea meteorológica. En cuanto al posible retroceso de la línea de costa, éste puede ser inducido por una subida del nivel medio, que hace que el perfil activo se modifique para llegar al nuevo perfil de equilibrio. De esta manera tendremos un déficit sedimentario de la playa subaérea, con un trasvase hacia la zona sumergida y un retroceso de la línea de costa. Las playas más afectadas serán aquellas formadas por arenas finas y mayor grado de disipativitat, es decir, playas de pendientes suaves, al contrario, a aquellas playas reflectivas se caracterizan por un tamaño de sedimento mayor, el retroceso será menor. Un tercer parámetro a tener en cuenta es la variación en la dirección del flujo medio de la energía del oleaje. Por ende, el retroceso variará dependiendo si son playas abiertas o cerradas.
En el caso de los sistemas dunares estos constituyen la protección frente a inundaciones y el reservorio de sedimento para la playa sumergida. La dirección e intensidad del viento son las dos variables más importantes que gobiernan la dinámica eólica, por tanto, si estas son modificadas por el efecto del cambio climático, también lo hará la capacidad de transporte desde la playa hacia las formas, reduciendo o modificando la tasa de crecimiento de las mismas, en función de si la fuerza del viento se intensifica o disminuye. Una subida del nivel del mar puede generar erosión dunar y su magnitud está en función de varios parámetros como la extensión de la playa seca, el tamaño del sedimento (cuanto más fino sea este, mayor erosión) y el incremento de la subida del nivel del mar. Otro factor importante es si este sistema dunar se encuentra confinado o tiene libertad de movimiento hacia el suelo, es decir, unas dunas donde su parte más interna no tenga capacidad de retroceder a causa de elementos antrópicos (urbanizaciones, paseos marítimos, etc.) puede suponer un grave problema con la posible invasión de arena sobre estos elementos. Por el contrario, en el caso de impedimento artificial, las dunas retranquearán sin problemas manteniendo su forma y tamaño.

Cala Galdana, Menorca, sistema dunar confinado por procesos urbanos
En base a la hipótesis de subida de nivel del mar en 2050 y los valores de Cota de Inundación aplicacmos diferentes escenarios tendenciales en playas y sistemas dunares de Menorca. Hemos de considerar que la subida del nivel del mar también modificará el nivel de saturación de la playa, de la cuña de aguas salobres de la zona de intrusión marina de los acuíferos en contacto con la línea de costa y modificará los correspondientes niveles freáticos. Estos fenómenos influirán en gran medida la evolución de las zonas húmedas localizadas en las partes posteriores de las playas. En nuestro estudio las playas de Trebalúger y Son Bou presentan humedales en la parte posterior de las mismas, así como la zona de Cala Galdana, que pese a no presente una zona húmeda conservada en un estado natural-seminatural como las dos zonas anteriores, presenta una garganta o zona de desembocadura con un tramo navegable de unos 200 metros. La aplicación de los cálculos de Cotes de Inundación (CI) y de las previsiones del subida del nivel del mar (IPCC) en estas tres zonas harían desaparecer buena parte de estas zonas húmedas. Considerar las consecuencias tanto socioeconómicas como desde el punto de vista de la biodiversidad basándose estrictamente en la interpretación de los resultados no sería adecuado ya que el modelo digital del terreno es estático ya día de hoy no sabemos cómo puede cambiar (en tres dimensiones ) la topografía de un sistema de playa-duna ante una subida, previsiblemente progresiva, del nivel del mar.

Adaptación del sistema dunar de Son Bou, Menorca, a las nuevas condiciones geoambientales
De las playas analizadas en Menorca la afectación de estas se encuentra directamente relacionada con su area de inundación o recorrido. De este modo playas urbanas tenderan a desaparecer, como es el caso de las playas urbanas de Ciutadella, Cala Galdana o Arenal d’en Castell, mientras que playas como son Bou, Cavalleria o Trebaluger sufriran procesos de readaptación favorecido por su condición natural. Los numerosos efectos que tendrá y ahora tiene la subida del nivel del mar sobre el medio litoral tienen un elevado impacto sobre la población y los diferentes sistemas sobre los que depende. Es probable que alguno de estos efectos interactúen entre ellos, intensificándose unos y otros, acentuando el problema. Entender y comprender cómo una costa natural o atropitzada responderá a la subida del nivel del mar es esencial para prevenir los recursos más vulnerables. El elevado valor de las propiedades y el alto coste de los trabajos de protección pueden ser evitados en el futuro proponiendo un adecuado zona de protección o amortiguación-buffer-entre la línea de costa y la zona a proteger. La probabilidad de grandes episodios de inundación de nuestras playas es más que probable si las concidions actuales se mantienen. Por tanto, es necesario estar preparados para este tipo de eventos, tanto desde el punto de vista de la seguridad, como de cualquier tipo de planificación. En este sentido son necesarias una serie de recomendaciones, tanto a nivel local como regional, en este caso insular.
1. Identificar las áreas más vulnerables y aquellas con mayor probabilidad, así como el tipo de riesgo.
2. Valorar la extensión de la vulnerabilidad y las consecuencias de desarrollo potencial para cada área.
3. Evaluar las opciones de adaptación para cada área vulnerable.
4. Seleccionar las opciones de adaptación para cada área y planificar y gestionar una estrategia a escala municipal o regional.
5. Incorporar esta estrategia a la planificación municipal o regional.
6. Implementar la estrategia diseñada.
7. Adaptar la planificación a la nueva situación.




